viernes, 9 de febrero de 2018

EL GATO TUERTO( intento de Cuento)

Era de noche,  una  noche  muy  fría, como todo el maldito invierno, me  encontraba  tendido en la  alfombra de la sala, con un libro  de Allan Poe en la mano, el cigarrillo consumiéndose en el cenicero y la botella casi vacía de vino añejo  a un  lado del sofá ... me encontraba  solo en la cabaña de la familia, quería estar  lejos del murmullo de la  gente, del ruido de los autos, lejos de preguntas sin respuestas,  lejos de mi mismo, sin embargo eso era casi  imposible...  Me sumí en la lectura tratando de olvidarme de todo; estaba en medio de la trama del  Gato negro  "cuando fuera de si, intenta matar  al gato negro de un hachazo", justo en ese instante,  escuche un maullido tan espeluznante que se me pararon los pocos pelos que tengo, me incorpore, tratando de mirar por donde  vino el maullido, el maldito silencio ensordecedor por un  momento me aturdió, sentí como por dentro me estremecía, pero... - ¡carajo  soy un  hombre bien machín!, así que  continúe  con la lectura, no había  terminado la segunda línea  cuando volví a escuchar ese aterrador  maullido, me  pare dispuesto a  corretear a ese maldito gato  que ya  me había  puesto paranoico, me puse  mis  mocasines y  la chamarra, tome el  bate de béisbol que uso  como arma de defensa y  que siempre  mantengo  detrás de la puerta.  Abrí  con todo  el arrojo y valentía  que me da, el  ser un hombre fuerte, y mire por todos lados, el viento helado congelaba  mis  bolas, pero aun así no desistí y fui hasta los arbustos, la maleza había  crecido y no lograba  ver nada, aún así aseste unos  golpes  entre la maleza y proferí una serie  de palabrotas, a ver si así asustaba ese  engendro del demonio, dispuesto estaba a dejarlo por la paz, cuando entre la oscuridad vi una especie de  ojo brillante, sentí recorrer en mi cuerpo un escalofrió tremendo  que del puto miedo, empecé a aventar  golpes con el bate, pero ese ojo  no dejaba  de mirarme, ahí quieto impávido, me acerque , pese a mi miedo, pero de repente desapareció, trate de mirar en la oscuridad, ¡era imposible! no traía ni el celular  para  alumbrar, me di  la  vuelta para regresar  cuando sentí un  golpe en la espalda y unos garras  enterrándose  en mi piel, gire violentamente  y trate de  quitarme  de encima a ese maldito animal, sostuvimos una lucha por unos segundos  que parecieron horas... hasta  que logre aventarlo lejos de mi, la adrenalina  que sentí tras la lucha con el gato me hizo ir detrás de el, pero al instante me paralice  al verlo parado viéndome fijamente con el único ojo que tenía, , era  negro, grande y tenia una mirada escalofriante, no pude moverme, el gato me miro por unos segundos se dio la  vuelta y se fue....   solo estuve ese fin de semana, nunca mas  volví a verlo y yo nunca mas regrese a esa cabaña.

2 comentarios:

  1. Me alegra leerte de nuevo y me gusto el cuento. Te mando un beso

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    1. Gracias por tu visita, un placer para mi 😍😘😘

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